Retrocedemos y no avanzamos
No hace mucho tiempo hable con un ex piloto sobre el automovilismo actual. El personaje en cuestión se mostró indignado. Una y otra vez repetía, “Los Simpsons tienen más rating que las carreras”. También me decía que en su época la actividad era más importante que el fútbol. Al punto que en las tapas de los diarios era habitual ver un título referido a los fierros. “Nasif ganó la Etapa”, ejemplificaba haciendo alusión a la época de los Grandes Premios y a su relevancia.
Las dos cosas son ciertas. Los personajes de Matt Groening no tienen con qué darle a las carreras de TC, TC2000, Top Race o TN. Y también rara vez se puede encontrar al ganador de alguna competencia en la portada de un matutino. De hecho, las carreras de autos tienen un lugar destacado en primera plana cuando hay un accidente fatal. La única excepción es el Dakar, que tiene su lugar porque se convirtió en un fenómeno social.
Siempre me pregunté por qué el automovilismo había perdido terreno con respecto a otras disciplinas. Nunca tuve la respuesta. Pero tengo mi teoría: las grandes peleas que hay entre aquellas personas que toman decisiones, ya sean dirigentes, pilotos y hasta periodistas (en realidad, organizaciones periodísticas)…
Tengo la sensación de que esa diversificación –que se acrecentó en los últimos años- es la clave para que los domingos sean de Los Simpson y que el Dakar solo sea tema de tapa en los periódicos.
Lamentablemente, no veo en un corto plazo que esto se solucione. Mientras exista esa disputa entre las categorías y nadie interceda para encontrar una solución, el automovilismo argentino retrocederá en lugar de avanzar.








